Compara el agua que bebes con la de nuestro sistema

En Neowater nos preocupamos por ofrecer a nuestros clientes siempre una información fiable y contrastada, es por ello, que cuando afirmamos que nuestra agua es de alta calidad y comparable a cualquier agua embotellada lo hacemos habiendo analizado previamente que esto es cierto.

Para ello contratamos los servicios de una empresa de análisis de aguas que valorase los niveles de diferentes componentes del agua de Neowater y contrastamos estos con los de diferentes análisis realizados a 15 marcas de agua embotellada comúnmente utilizadas y como hemos comentado en otras múltiples ocasiones, se demuestra, por un lado, que el agua de Neowater cumple todos los parámetros necesarios para garantizar su adecuación al consumo humano y por otro, que su calidad no tiene nada que envidiar a las aguas embotelladas, siendo sus parámetros en algunos casos inferiores y en otros ligeramente superiores a los de otras marcas.

Comparativa

Ciertamente puede haber personas que opinen que es mejor el agua de mineralización débil, con bajos niveles en los diferentes parámetros y otros que opten por el de mineralización alta, pero lo único que se encuentra contrastado es que las autoridades sanitarias establecen unos niveles mínimos y máximos para que el agua sea adecuada para el consumo humano.

Con este contraste lo que sí nos queda claro es que el agua de Neowater ofrece una calidad y seguridad igual a la de las aguas embotelladas, con unos parámetros que se encuentran, de hecho, a niveles medios entre las aguas con mayores valores y las que muestran menores y que, a fin de cuentas, no son más que variables que desvirtúan el verdadero objetivo del preciado líquido, que no es otro que saciar nuestra sed, con un sabor agradable y seguridad para nuestra salud.

  • Para profundizar este análisis, entremos a valorar los diferentes parámetros recogidos en esta evaluación.

  • Residuo Seco

  • El residuo seco es lo que queda del agua una vez evaporado el líquido, por lo que en principio equivale al volumen de minerales.

  • Es decir, se podría decir que este parámetro es un resumen agregado de todos los demás, nos muestra el nivel de mineralización del agua.

  • Como ya hemos comentado, algunas aguas buscan reducir los niveles de mineralización, como Bezoya o Bronchales, persiguiendo un agua ligera cuyo principal objetivo sea la hidratación libre de otros componentes.

  • Por otro lado, aguas como Fuente Alta o Solán de Cabras, buscan todo lo contrario, aguas con alto contenido en minerales.

  • Calcio

  • Es un mineral muy importante en nuestro organismo, que como sabemos cumple una función vital en huesos y dientes. Para su fijación en el sistema óseo es necesaria la presencia de vitamina D, por lo que su consumo únicamente a través del agua no permitiría su aprovechamiento real por el cuerpo.

  • Asimismo, es preciso destacar que este mineral se encuentra presente en múltiples alimentos, siendo la principal fuente de calcio la leche, el yogur, el queso y otros derivados lácteos.

  • Para hacernos una idea, el consumo recomendado de calcio para un adulto es de 400-500 mg. Cada 100 ml de leche de vaca contienen unos 119 mg de calcio, con lo cual un buen vaso de leche nos aporta la práctica totalidad del consumo de calcio recomendado. Si a esto unimos el resto de alimentos con contenido en calcio (vegetales de hoja verde, pescados, frutos secos, etc.), comprobamos que es muy fácil alcanzar el consumo de calcio requerido sin necesidad de que este se encuentre en el agua.

  • Magnesio

  • También refuerza los dientes y los huesos, así como otros tejidos del organismo.

  • Este mineral se encuentra presente principalmente en hortalizas y frutos secos y su consumo medio diario recomendado se encuentra entre los 300 y los 400 mg en adultos.

  • Observando el análisis de agua vemos que incluso aquellas con mineralización más alta realizan una aportación reducida en relación a la que podemos obtener de alimentos cotidianos, como los frutos secos (250 mg por cada 100 gr) o las legumbres (150 mg por cada 100 gr).

  • Sodio

  • Es esencial para el correcto funcionamiento de los músculos y nervios e impacta en la presión arterial y el volumen sanguíneo.

  • Casi todos los alimentos contienen sodio, por lo que es relativamente sencillo obtener los niveles recomendados sin necesidad de aportar complementos a la dieta a través del agua o de otros elementos. Su consumo medio diario recomendado es de 500 mg mínimo y 2.000 mg máximo.

  • Tal es el nivel de sodio que se integra en los alimentos que en algunos casos se recomiendan dietas bajas en sodio, con el objetivo de reducir los niveles corporales de este mineral. Especialmente, se recomienda controlar el consumo de sal, por ser el condimento que más sodio aporta al organismo.

  • Sílice

  • Es fundamental en la formación de tejidos, tanto la epidermis como los músculos y huesos.

  • Además de en el agua, se puede obtener a partir de múltiples alimentos, principalmente cereales integrales y en la piel de frutas y verduras.

  • Potasio

  • Desarrolla importante funciones, tanto a nivel muscular como del sistema nervioso.

  • Existen múltiples alimentos que aportan potasio, como las frutas, carnes, pescados, etc. Asimismo la aportación de este mineral por el agua, incluso las de mineralización más alta, es reducida. En cualquier caso, el consumo medio diario recomendado es de 3.100 mg en adultos, niveles que se pueden alcanzar fácilmente con los alimentos, sin necesidad de complementos o refuerzos de ningún tipo.

  • Observando el análisis de agua vemos que incluso aquellas con mineralización más alta realizan una aportación muy reducida en relación a la que podemos obtener de alimentos cotidianos, como las legumbres (1.000 mg por cada 100 gr) o los frutos secos (500-1.000 mg por cada 100 gr).

  • Bicarbonatos

  • Los bicarbonatos no son indispensables en las dietas y si bien pueden ayudar al organismo, teniendo funciones de antiácido, antiséptico y alcalinizante.

  • Si bien su consumo debe ser moderado y controlado, no es preciso realizarlo a partir de agua embotellada, dado que es fácilmente sustituible, por ejemplo añadiendo el bicarbonato al agua.

  • Sulfatos

  • Los sulfatos, al igual que los bicarbonatos no son indispensables, pero pueden ayudar al organismo desarrollando algunas funciones, en este caso, eliminando toxinas o mejorando la absorción de nutrientes.

  • Su consumo también puede ser sustituido por otros componentes o añadido a posteriori.

  • Cloruros

  • Los cloruros son en la mayoría inocuos en relación a su aportación a partir del agua, sin embargo, en niveles elevados podrían llegar a suponer un efecto nocivo sobre ellas, así como darles un sabor desagradable.

  • Todas las aguas potables, tanto las embotelladas como el agua del grifo se controlan para garantizar que los niveles de cloruros no superan los límites que convertirían el agua en nociva para la salud.

  • PH

  • El PH del agua es una medida utilizada para valorar los niveles de acidez o alcalinidad del agua.

  • El agua cuyo PH se encuentre por debajo de un PH de 7 se considera ácida y por encima de 7 se considera alcalina.

  • La reducida información disponible sobre los niveles de PH del agua embotellada impide realizar una valoración adecuada de los mismos.